Archivo de la categoría 'Colecciones'

Colección Volcán

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El volcán hacedor y el volcán destructor, parto o sepultura, admiración y pavor. La ambivalencia de este fenómeno se convierte en imagen cargada de dramatismo en los poemas ¨ La rodilla en el agua ¨ y ¨ Vuelta a la isla ¨ de Pedro García Cabrera y sirven de inspiración para la Colección Volcán.

… Un circuito de bocas
hizo brotar la chispa
en el aire moreno.
¡Oh, que beso incendiado¡
Frenéticas las llamas,
de pie sobre si mismas,
ascendían al rostro de la altura.
Despavoridos cielos
Huían con sus lágrimas a cuestas
Y huracanes de días y de noches
Extraviaron sus arpas…

…Ya muerto el rugir del fuego,
Rompientes lavas de presa.
Sangró el volcán en la altura
Como un gallo de pelea
Cayendo herida la cumbre
desde el filo de su cresta.
No pudo ganar las aguas,
uncirse en la rivera.

Colección Galdos

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En la novela Tristana se nos muestra a un personaje femenino debatiéndose entre el deseo lícito para cualquier ser humano de independencia y la condición que su entorno y las circunstancias le imponían.
Esa realidad, desgraciadamente no se circunscribe al momento en que se desarrolla la historia, sino que continua, hoy día en ciertos ámbitos de absoluta vigencia. Disfrazada quizá con otras formas, esa necesidad de dignidad sigue estando presente, y la frustración ante el drama y lo anacrónico de los hechos con los que con cierta frecuencia nos encontramos, hacen cobrar un especial y doloroso protagonismo a esta obra de Benito Pérez Galdós.

La Colección Galdós, utiliza fragmentos de la novela, como invitación por un lado a reflexionar sobre la realidad que describe el autor, y por otro como invitación a conocer su obra.

…Yo quiero vivir, ver mundo y enterarme de por qué y para qué nos han traído a esta tierra en que estamos. Yo quiero vivir y ser libre…Di otra cosa:¿ y no puede una ser pintora y ganarse el pan pintando cuadros bonitos ¿…

…Empezó a notar que la enamorada joven se iba creciendo a los ojos de él y le empequeñecía. En verdad que esto le causaba sorpresa, y casi casi empezaba a contrariarle, porque había soñado en Tristana la mujer subordinada al hombre en inteligencia y voluntad, la esposa que vive de la sabia moral e intelectual del esposo, y que con los ojos y con el corazón de él ve y siente. Pero resultaba que la niña discurría por cuenta propia, lanzándose a los espacios libres del pensamiento, y demostraba las aspiraciones más audaces…

… Aspiro a no depender de nadie, ni del hombre que adoro. No quiero ser su manceba, tipo innoble, la hembra que mantienen algunos individuos para que les divierta, como un perro de caza; ni tampoco que el hombre de mis ilusiones se me convierta en marido. No veo la felicidad en el matrimonio. Quiero para expresarlo a mi manera, estar casada conmigo misma, y ser mi propia cabeza de familia. No sabre amar por obligación; solo en la libertad comprendo mi fe constante y mi adhesión sin limites. Protesto me da la gana de protestar contra los hombres, que se han tomado el mundo por suyo, y no nos han dejado a nosotras mas que las veredas estrechitas por donde ellos no saben andar…

Colección Cueva Pintada

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Siempre me ha llamado la atención, el aparente contraste entre el grado de desarrollo de los antiguos canarios en el momento de la conquista y el enorme valor estético que se aprecia en muchos de los trabajos de ornamentación e incluso artísticos que nos han quedado. Desde lo elaborado de los cosidos de sus vestimentas, a las formas y decoración de sus objetos de barro, sus petroglifos o esta hermosa pintura, incluso después de tantos siglos, en la Cueva Pintada, ese gusto por rodearse de belleza está más que presente en nuestra cultura prehistórica.

La Colección Cueva Pintada quiere rendir homenaje a esa preocupación por la apariencia de las cosas, a ese gozo por traspasar las fronteras de lo útil para adentrarse en los espacios de lo bello.

Colección Balos

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Las figuras antropomorfas grabadas en las paredes del macizo de Balos, por los antiguos pobladores de Gran Canaria, sugieren un interés por describir su cotidianeidad, por dejar constancia en la piedra de su presencia, por trascender.
Ese impulso, presente a lo largo de toda la evolución humana, a mi modo de ver, ha generado la diferencia primordial entre el hombre y el resto de los seres vivos. El cultivo de lo inútil desde el punto de vista práctico, como camino para adentrarse en la naturaleza del ser, en la búsqueda de lo que está más allá de la realidad cotidiana, hacen del arte y de lo artístico una necesidad.

La Colección Balos juega con esas figuras simples, pero cargadas de expresión; y sobre todo cargadas de memoria.

Colección Laberinto

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El laberinto interior y el exterior, las encrucijadas mentales o la ciudad, perderse para buscarse o para buscar. El laberinto como pretexto para adentrarse en lo desconocido, con la ayuda de Ariadna o inventando el camino a cada paso para perderlo al doblar la siguiente esquina. Da igual encontrarse con el solitario minotauro o no, estar dentro es lo que importa…

La colección Laberinto parte de un fragmento de los textos que Eduvigis Hernandez Cabrera hizo para la exposición “EN EL UMBRAL” que en 1999 realizó Carmen Llopis y Jose Robayna.

…Es posible que el laberinto conduzca una vez mas al punto de partida.
El final esta allí, donde todo comienza .
Para conocerse a si mismoes necesario que el hilo se extravie…

Colección El mar

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El mar. Su presencia constante en nuestra realidad física se ha traspasado inevitablemente a las manifestaciones culturales que se generan en esta geografía, como un referente constante y cargado de significados con frecuencia contradictorios .
El mar carcel, violento y despiadado; pero el mar también puerta de salida, objeto de disfrute y proveedor de alimento…

La Colección El mar utiliza fragmentos de poemas de la obra Las Rosas de Hércules de Tomás Morales como inspiración y a la vez excusa para acercarse a este elemento tan determinante en nuestra condición de isleños. Por otro lado invita a redescubrir la obra de este poeta paisano.

…Es una inmensa concha de vívidos fulgores;
cuajó el marismo en ella la esencia de sus sales
y en sus vidriadas minas quebraron sus colores
las siete iridiscentes lumbreras espectrales.
Incrustran sus costados marinos atributos
-nautilos y medusas de nacaradas venas-
Y uncidos a su lanza, cuatro piafantes brutos
Con alas de pegasos y colas de sirenas.
Vedlos: ¡como engallardan las cabezas cornígeras!
Ensartadas de perlas vuelan las recias crines,
Y entre sus finas patas, para el galope alígeras,
Funambulescamente, rebotan los delfines…
El agua que inundara los flancos andarines
¡ Oh, cuan abiertamente
se encabritan y emprenden la carrera, fogosos,
los ijares enjutos, los belfos espumosos,
al sentir en las ancas las puntas del tridente…!

…En la playa, confusa, rezonga la marea,
Las olas acrecientan en el turbión su brío,
Y hasta el medroso faro que lejos parpadea,
se acurruca en la niebla tiritando de frío…

Noche en que nos asaltan pavorosos presagios
Y tememos por todos los posibles naufragios,
Al brillar un relámpago tras la extensión sombría;

y en que, al través del viento clamoroso, resuena,
ahogada por la bruma, la voz de una sirena
como un desesperado lamento de agonía…